
El 30 de agosto,
nuestro almacén se llenó de sonrisas y entusiasmo. Los voluntarios se
reencontraron entre risas y, con las mangas arremangadas, comenzaron a preparar
los paquetes de alimentos destinados a las escuelas.
El 1 de septiembre, nuestros entusiastas conductores voluntarios
emprendieron sus rutas para entregar los primeros alimentos del nuevo ciclo
escolar, beneficiando a más de 5,000 niños en 41 comunidades.
Ese entusiasmo es la energía que impulsa cada comida que
servimos.
Mientras continúa nuestra campaña de Regreso a Clases, te
invitamos a mantener vivo este espíritu. Visita nuestro sitio web y ayúdanos a
garantizar que estos niños tengan la oportunidad de desarrollarse plenamente,
una comida a la vez.