Feed the Hungry San Miguel fue fundado en 1984 con una creencia simple pero poderosa:
ningún niño debería sufrir de hambre.
Durante más de cuatro décadas, hemos trabajado codo a codo con escuelas, familias
y comunidades en todo San Miguel de Allende — especialmente en áreas rurales
donde la pobreza y la inseguridad alimentaria son más graves.
Somos más que un programa de alimentación.
Somos un aliado en salud, educación y esperanza.
Por qué importa el hambre
El hambre no es solo un estómago vacío.
Cuando los niños carecen de una nutrición adecuada:
Sus cuerpos crecen más lentamente
Sus sistemas inmunológicos se debilitan
Su capacidad de concentración y aprendizaje se ve afectada
La desnutrición puede silenciosamente robar el futuro de un niño antes de que comience.
Existimos para evitar que eso suceda.
Lo que hace diferente nuestro trabajo
Adoptamos un enfoque integral para el niño y la familia en nutrición.
Comidas escolares nutritivas
Los niños reciben comidas frescas y balanceadas en cocinas escolares —
a menudo la comida más confiable que tendrán en todo el día.
Nutrición en la primera infancia
Llegamos a los niños en sus primeros años, cuando la nutrición adecuada tiene el
mayor impacto en el desarrollo cerebral y la salud de por vida.
Educación nutricional para familias
Enseñamos a los padres y cuidadores cómo preparar comidas saludables y accesibles
en casa — ayudando a las familias a construir hábitos duraderos, no dependencia.
Muchos de los niños a quienes servimos viven en el campo, lejos del
centro de la ciudad. Los caminos en mal estado y el aislamiento dificultan el acceso —
pero vamos de todos modos. Porque esos niños importan igual.
Nuestra promesa
Prometemos usar cada donación con cuidado, transparencia y respeto por
la dignidad de las familias a las que servimos.
Y prometemos nunca olvidar las historias humanas detrás de cada comida.
Servimos a niños y familias en todo San Miguel de Allende —
incluyendo muchas comunidades rurales comunidades (el campo) donde el acceso a
los recursos es limitado.
Principalmente niños en escuelas, programas de primera infancia, y sus
familias — especialmente aquellos que enfrentan inseguridad alimentaria y desnutrición.
No. Combinamos comidas nutritivas con educación nutricional para padres
e hijos para apoyar la salud a largo plazo.
Las donaciones apoyan los alimentos, operaciones de cocina, personal, programas educativos,
y alcance comunitario — siempre con transparencia y cuidado.
Sí. Las donaciones son deducibles de impuestos en EE.UU., México y Canadá.
Por supuesto. Las donaciones mensuales proporcionan apoyo constante y nos ayudan a planificar con anticipación.